El caos da lugar a la transformación
No todo es lo que aparenta ser. Reacciona. No reniegues de tu presente, compréndelo. Los errores no existen. Estás en el lugar exacto donde tienes que estar. Nadie te abandonó a la suerte de tu destino. Mira en tu interior, eres un alquimista. Tienes el majestuoso poder de transmutar las vibraciones de tu entorno. Vamos, con fe. Esto ya lo sabías, recuérdalo. Aviva tu antorcha, sostenla bien alto y firme. La existencia quiere que estés allí, en medio del caos, para sembrar esperanza.
En este preciso instante, estás parado en el lugar indicado para ayudar a transformar al mundo. ¿No crees en lo que digo? El vaso, para llenarse, necesita de todas y cada unas de las gotas. Es cierto que, en relación con el tamaño del recipiente, una gota parece insignificante, pero… ¿qué pasaría si las gotas desistieran de sumar? El agua nunca podría derramarse. Somos gotas que damos vida al río de la existencia. Nuestro aporte tiene un valor único, incalculable.


